jueves, 21 de noviembre de 2013

TARTA RED VELVET


PRECIOSA!!.....

Y DELICIOSA.....

Y EXTRAORDINARIAMENTE AGRADECIDA.....

RED VELVET  (terciopelo rojo)
Os cuento un poco de rollo y el por qué de esta receta?? Ea! Resulta que muy decidida yo me apunté a un concurso de TV que se emitirá en Cuatro "Deja sitio para el postre", porqué?? Porque mi marido me obligó literalmente cuando lo vimos por Internet (creo que apuesta demasiado por mi!)... qué no habrá en Internet!! Total, que yo mandé la solicitud y la foto de mi tarta MAGNÍFICA DE CHOCO, MERENGUE Y FRESAS, os acordáis de ella?? 

Bueno... Pues resulta que durante unos de mis viajes al extranjero (por motivos de trabajo) recibo una llamada de un número de estos larguííííííísimos... Susto!! Sustazo!! Pulsaciones a 2.000!! Sólo caben dos opciones en mi mente: o es del médico o del cole de mi niña. Las Madres somos así!! jajaja siempre poniéndonos en lo mejor. Pues no, resulta que era de Cuatro!! Que tenía que mandarles un vídeo. Jajaja un vídeo!!! Se lo cuento a mi marido y él más feliz que el Rey ya planeando todo para mi vuelta. Pues eso, que vuelvo y tan divina yo me coloco el vestidito que me había comprado unas semanas antes y me pongo a ello. Para la ocasión quise hacer algo nuevo (yo siempre tan "a lo seguro", en lugar de hacer algo de esto que tienes totalmente controlado... yo me meto en una receta nueva). Y la hago... Anda que si la hago!! Y qué chula quedó!! Y de rica ni os cuento... si probáis a hacerla ya me contaréis!!

Ale... ya dejo el rollo y pasamos a la acción! Os parece? 
Esta tarta la saqué íntegra de una de las recetas del libro de Alma Obregón "Objetivo tarta perfecta". Lo único que cambié fue la decoración de la tarta que quise hacerla un poco más vistosita... y alguna cosilla más que os iré comentando sobre la marcha.

Ingredientes:
- 120ml de aceite de oliva suave.
- 320gr. de azúcar blanco
- 2 huevos
- 2 cucharadas rasas de cacao sin azúcar (yo le puse cacao tipo cola-cao, del otro no tenía)
- 1 cucharadita de colorante en pasta rojo (Alma recomienda el Sugarflair Extra Red, yo encontré el Rojo Navidad de Wilton y fue ese el que utilicé, es como rojo más vivo).
- 3 cucharaditas de extracto de vainilla
- 250ml de leche
- 2 cucharaditas de zumo de limón
- 300gr. harina
- 1 cucharadita de bicarbonato de soda (bicarbonato del de toda la vida de uso alimentario)
- 2 cucharaditas de vinagre blanco (yo le puse vinagre de vino del típico de ensaladas)
Preparación:
Precalentamos el horno a 180º y nos preparamos los moldes/molde que vayamos a utilizar. Como sale mucha masa yo me hago un bizcocho grande y uno pequeño que horneo a la vez y luego hago la tarta con el grande (que será de unos 18cm de diámetro, el pequeño es más o menos de 15). Los engrasamos con mantequilla y los reservamos. Yo utilizo moldes desmoldables que son muy cómodos. La parte de abajo la forro con papel de aluminio (tipo Albal) o papel de hornear.
Ponemos la leche en un vaso y le añadimos el zumo de limón y dejamos reposar unos 8 minutos (yo lo dejo el tiempo que me lleve preparar la masa hasta tener que añadirlo (no me he parado a contar los minutos la verdad). 
Por otro lado tamizamos la harina con el cacao y también reservamos.
Batimos el aceite, azúcar y los huevos hasta que esté todo bien integrado. Vamos añadiendo la harina con el cacao y la leche (con el limón) alternando y seguimos batiendo poco a poco.
Mezclamos en un vaso pequeño (tipo caliche o taza de café) el vinagre con el bicarbonato y cuando burbujee (es inmediato) lo añadimos a la mezcla. Cuando la mezcla sea homogénea agregamos el colorante rojo y el extracto de vainilla. (Aconsejo poner bastante colorante, la primera vez que la hice parte del bizcocho salió más marroncito, cuando repetí la tarta para mi cuñada, le puse el doble de colorante y salió un bizcocho con un color espectacular!)
Repartimos la masa en el/los moldes y horneamos unos 25/30 minutos según Alma (mi horneado fue de casi 45 minutos pero porque los moldes eran profundos. Si utilizáis moldes bajitos para no tener que cortarlos, dejarlos los 25/30 minutos que aconseja la receta. La mejor forma de saber si nuestro bizcocho está listo es pinchando con un palillo (o brocheta de madera si es muy profundo como en mi caso) y si sale limpio, el bizcocho está listo.
Lo sacamos del horno y lo dejamos enfriar. Si tenéis mucha prisa como yo, en cuanto el bizcocho está templado ya podéis cortarlo (con mucho cuidado). Yo lo hice en cuatro capas (olé por mi!!!) de las cuales utilicé tres. 

(como podéis ver el color no era homogéneo al 100% así que a meterle caña al colorante)


Preparamos la crema para el relleno y decoración:

Crema de queso!
- 250gr. mantequilla sin sal a temperatura ambiente
- 300gr. azúcar glass (yo le puse menos, unos 200gr)
- 250gr. de queso cremoso - tipo Philadelphia (la primera vez lo hice así, para la segunda puse menos porque me sabía mucho a queso)
Tamizamos (pasamos por un colador) el azúcar y lo batimos con la mantequilla a velocidad máxima hasta que se integre. Si vemos que le cuesta incorporamos 3 cucharaditas de leche (a mi no me hizo falta). Cuando la mezcla se vea blanca y esponjosa añadimos el queso que debe de estar bien frío recién sacado del frigo. Batimos primero a velocidad media y luego aumentamos la velocidad hasta que la crema esté blanca y esponjosa de nuevo. Esta crema se debe conservar en frío. De hecho, yo la meto en el frigorífico siempre mientras me voy preparando las cosas antes de montar la tarta. Sobre todo aquí en mi zona que hace calor y humedad... es imprescindible que esté fría.

MONTAMOS LA TARTA:
Yo siempre me dejo la parte de abajo del bizcocho para ponerla en la parte de encima de la tarta de forma invertida. A ver si me explico: imaginar que le damos la vuelta al bizcocho y lo ponemos boca abajo, pues la parte que queda arriba es la que queda finalmente encima de mi tarta. Las otras mitades me da un poco igual. 
Ponemos en la tartera la primera parte del bizcocho y lo cubrimos con una buena capa de crema de queso.... ser generosos, luego el corte es chulísimo!! Extendemos la crema de forma que quede lo más recta posible y ponemos encima la segunta parte del bizcocho, repetimos la operación poniendo la crema y finalmente colocamos la última pieza. Ahora lo que nos queda es cubrir la tarta con la crema de queso, yo me ayudo de un cuchillo de hoja larga y sin sierra para alisarla. No os voy a decir que es fácil, pero tampoco es difícil, es cuestión de hacerlo y cogerle el punto. Cuando hagáis varias tartas cubiertas de cualquier tipo de crema veréis que os salen de lujo!. 
Para terminar de decorar puse el resto de la crema en una manga pastelera y le puse una "boquilla de estrella abierta" y le hice los puntos de estrella arriba y abajo. Con el bizcocho que me sobró hice migas (lo pasé por un rallador fino) y decoré la parte de arriba de la tarta con ellas. Así podéis ver de qué color era el bizcocho :P

Os animáis???


Besetes Mil!!

By Cristina.


No hay comentarios:

Publicar un comentario